Los misioneros del amor de Dios llevamos una ansiedad en el corazón que no descansa hasta que la Palabra de Dios esté presente en nuestros hermanos y hermanas. Nuestra misión consiste en orientar, formar y guiar a aquellas personas o familias que deseen conocer la iglesia, crecer en la fe y descubrir su vocación de servicio a través de una vida de formación en la fe, oración y servicio comunitario.